Se ha escrito mucho acerca de esta técnica de entrenamiento y es así que ha surgido cierta confusión en el público en cuanto a que se trata de una gimnasia cuasi-pasiva, o que es la técnica novedosa elegida por los famosos para lograr cuerpos espléndidos...


Y lo cierto es que esta técnica lejos de ser una moda actual, tiene muchos años de vigencia fundamentalmente en Estados Unidos y Europa. El objetivo de su creador, el alemán Joseph Pilates, no fue otro que el bienestar del usuario.


Se podría creer que es un objetivo simple y poco ambicioso, pero basta experimentar en uno mismo los beneficios de su práctica para entender realmente la vastedad del término bienestar. Esto significa una mejora sustancial en la elasticidad corporal, movilidad articular, flexibilidad y articulación de la columna, tono muscular general, alineación corporal, un mejor patrón respiratorio, una mejor eficiencia en los movimientos, eliminación de vicios posturales y su consecuencia no menos importante que es la de reducir considerablemente la incidencia de los dolores de espalda.



¿Cómo es posible obtener tantos beneficios en una sola técnica?


Es que el trabajo en pilates va desde dentro hacia afuera, es decir, desde la mente al cuerpo. De esta forma se consigue profundidad, calidad y efectividad en los movimientos que realizamos evitando de esta forma el gasto energético innecesario en gestos o vicios posturales que no aportan nada al objetivo que se persigue, porque son producto de la desconexión entre la conciencia corporal y el ejercicio en sí.


En mi estudio de pilates además de encontrar todos los aparatos y accesorios de la técnica, van a disponer de un ambiente armónico y propicio, así como una atención semi-personalizada. Esto significa que si bien comparten el horario de clase con otras personas, les voy a asignar y monitorear los ejercicios que son adecuados para su condición física o dolencia particular. Es decir no se trata de clases genéricas donde todo el mundo como puede está haciendo lo mismo, esto sería pasar por alto las diferencias interpersonales y necesidades particulares de mis alumnos.


Por otra parte disponen de mi presencia en todas las clases porque soy la única docente que imparte las clases, de esta forma si deben cambiar de horario o de turno (matutino o vespertino) siempre van a ser atendidos por mí, y de esa forma van a tener la tranquilidad de que la atención va a ser siempre la misma y de que quien los atiende conoce en profundidad sus capacidades y limitaciones.

En atención a todo lo mencionado es que anualmente realizo cursos de actualización o capacitación ya sea dentro de pilates en sí mismo como en otras disciplinas complementarias que ayuden sobre todo a la atención de las diferentes dolencias que los alumnos pueden tener.

Es así que en octubre del año pasado cursé la certificación en FAS (Functional and Sporting) Taping Neuromuscular en la Asociación Argentina de Kinesiólogos. En noviembre del mismo año me trasladé a la ciudad de Bogotá donde cursé la Licenciatura en Fletcher Pilates en tres disciplinas: Fletcher Towelwork, Fletcher Floorwork y Fletcher Barrework.


De esta experiencia maravillosa traje las famosas toallas de Fletcher, herramientas fundamentales para el trabajo de estabilización de la cintura escapular, lo cual traducido en el idioma que todos entienden, significa una ayuda invaluable para mejorar la postura de la parte alta de la espalda con la disminución consiguiente de las contracturas de cuello.


EL GRAN APORTE DE PILATES EN LA MEJORA DE LA POSTURA Y DEL BIENESTAR GENERAL

Va siendo cada vez más frecuente que médicos y traumatólogos recomienden a sus pacientes hacer pilates cuando se presentan problemas de columna, dolores de espalda o contracturas de cuello frecuentes.


Y esta recomendación no puede ser más válida porque Pilates es de los pocos cuando no el único método de entrenamiento que contempla la postura en la realización de cada ejercicio. De esta forma agrega el inmenso valor de un entrenamiento integral que contempla no sólo la parte estética en lo que respecta a la tonificación de abdominales, glúteos, piernas y brazos sino también la higiene de columna y el reacondicionamiento de la espalda.


Al iniciar las clases de Pilates, siempre dedico un buen tiempo a la articulación de la
columna, al estiramiento y movilización del tronco con el fin de “desbloquear” la espalda y mejorar así la disposición del cuerpo al ejercicio posterior.


¿Qué significa esto?

Cuando la espalda está bloqueada, dura, con poca movilidad ,con pocos grados de 
rotación e inclinación ,estamos encorsetados. Y lo más frecuente es que la postura en la cual la espalda queda como congelada no es la mejor. Esto es, con los hombros altos, rotados hacia adelante lo que hace que la espalda se vea encorvada y por lo tanto la persona se ve más baja y poco saludable.


El mantenimiento de la mala postura tiene un precio energético para el cuerpo, energía que bien se podría utilizar en otra cosa. Así es que mucha gente me dice que no sabe porqué pero se siente siempre cansada, como que todo le cuesta más. Y la respuesta es tan simple como sorprendente… es la mala postura.

El beneficio del entrenamiento postural que encaro al comienzo de mis clases de Pilates es el de devolverles esa energía que tanto necesitan desbloqueando sus espaldas y haciendo que recuperen paulatinamente la movilidad y elasticidad de la espalda lo que redunda en una mejora sustancial de la postura.


¿Y cuál es el resultado de todo esto? 


Experimentan menos dolores de espalda, necesitan cada vez menos analgésicos al final del día y por sobre todas las cosas se sienten más livianos y con más ganas de encarar la vida.


En mis años de trabajo con esta técnica maravillosa creada por un genio visionario como fue Joseph Pilates no he dejado de sorprenderme por los resultados que brinda su práctica asidua Uno ve a una persona que practica Pilates con regularidad y se

da cuenta enseguida porque tiene una postura excelente y una armonía y equilibrio corporal envidiable. No dejen de experimentar ustedes también los beneficios de este método tan completo de entrenamiento.





PILATES EL ENTRENAMIENTO ORGÁNICO

¿Por qué Pilates es un método de entrenamiento orgánico?


Porque respeta tus tiempos, tus características particulares y tu momento particular.


El respetar tu tiempo significa que no todas las personas avanzamos en cuanto al entrenamiento físico con la misma rapidez; hay atletas natos así como personas que necesitan más tiempo para conectarse consigo mismas y poder lograr así los resultados deseados. Pilates se adapta perfectamente a cada uno de ellos porque como instructora puedo y sé cómo dosificar la dificultad de los ejercicios para que los puedas realizar con seguridad.


El respetar tus características particulares se refiere tanto a la complexión física como a la edad, así como a las lesiones previas o dolencias que hay que tener en cuenta a la hora de planificar una estrategia de trabajo. 


El respetar tu momento implica que como tu instructora tengo que conocer no sólo tus capacidades físicas sino también tu estado emocional. Y éste es un punto delicado porque trasciende a un plano personal más profundo que la simple asignación de un ejercicio. Muchas veces los clientes vienen con una preocupación, o con una circunstancia personal que consume sus mejores energías y, sin que me lo digan, me doy cuenta enseguida de que algo no está bien y sé cuál es la mejor manera de guiar la clase ante estas circunstancias.


¿Y esto por qué? 


Porque mis clases son semi-personalizadas y conozco bien a todas y cada una de las personas que vienen a mi estudio, no importa el turno del día en el que vengas, las clases siempre son dictadas por mí y por eso me es fácil hacerme una composición de lugar al principio de cada clase en función de cómo vengas ese día.


Quizás por ahí te digan que Pilates es una gimnasia para vagos que no les gusta moverse mucho o digan despectivamente que una gimnasia para viejas… Eso lo puedo refutar tranquilamente, Pilates ideó su maravilloso método básicamente como una disciplina de entrenamiento militar y conociendo el tipo de trabajo físico que implica, puedo asegurarte que es sumamente intenso. La única cosa que despista es que al ser tan versátil, se puede adaptar perfectamente a las tres condiciones mencionadas; tus tiempos, tus características y tu momento, y por ahí da la falsa idea de que es una “gimnasia tranqui”.


Vení a probar pilates y vas a ver que es lo mejor que te puede pasar.